El Ejemplo de las Semillas

De lo que no se sepa sembrar, jamás se obtendrá una buena cosecha

En la segunda predicación sobre el propósito de la siembra y la cosecha, el pastor Armando Coria enfocó el tema en la tierra donde se siembra, como un complemento al propósito de la semilla.

La enseñanza inició con la parábola del sembrador en Mateo 13:1-9: ” Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.

2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga”.

Esta parábola nos lleva a los diferentes tipos de tierra en los cuales podemos sembrar. En ella, Jesucristo hace un llamado a cuidar la calidad del terreno en donde se arroja la semilla, esto con el fin de evitar que nuestras inversiones se pierdan en un lugar que no producirá frutos.

Semillas en el camino

Mateo 13:4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

El sembrador sí labró en la tierra donde debía hacerlo, pero por error o equivocación, algunas semillas cayeron en el camino, fuera del zurco, en donde no debían haber caído. Como ese hombre, también nosotros hacemos cálculos de cuánto podemos cosechar y tener al ver los frutos, pero por errores, pasiones o emociones, nos percatamos que los frutos no son los que esperábamos al haber errado en la siembra.

En el primer caso, llegaron los pájaros y se comieron las semillas. En ocasiones también somos así. No podemos descuidar ni desperdiciar las semillas, y este desperdicio incluye también el gasto del tiempo, un elemento muy valioso para nuestras vidas que en ocasiones se pierde, gasta y desperdicia sin percatarnos. El tiempo malgastado en el trabajo es el claro ejemplo de una semilla que cae en el camino, porque el tiempo es vida y jamás se recupera.

En Mateo 13:19, se dice: “Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino”.

Las palabras que quedan al aire y que no echan raíces en nuestras mentes son otro ejemplo de una semilla junto al camino. La Palabra del Señor, si no es puesta por obra, está expuesta a ser borrada y olvidada de nuestras mentes y corazones por causa del diablo.

Semillas en pedregales

 

Mateo 13:5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

Los zurcos, por lo general, deben tener veinte centímetros de profundidad para que una semilla pueda gestar un fruto. De lo contrario, no servirá. Las semillas que cayeron en pedregales carecían de la profundidad correcta y se secaron con el sol.

En la vida cotidiana, la profundidad simboliza la pasión que tenemos al hacer las cosas. Cuando nuestras semillas no se siembran con determinación o voluntad, podrán haber frutos, pero éstos serán pobres, débiles y se morirán tan fácil como aquellos que cayeron en pedregales.

Las personas con pasión son aquellas que logran cosechar grandes frutos. Quienes hacen las cosas por hacerlas, podrán tendrán resultados rápidos, pero secos. Quienes chambean, hacen las cosas por hacerlas, obtienen su paga y se van. Quienes trabajan, logran encontrar el momento para desarrollar y exponer su potencial ante el mundo.

Semillas en los espinos

Mateo 13:7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

En pocas palabras, hay lugares en donde no se debe sembrar, y gente en la que no se puede echar la semilla. Ni todos los lugares ni todas las personas son correctas, a pesar de que uno no lo vea así en un momento.

En la vida no se hace lo que te gusta, se hace lo que es correcto. Por ello, pese a que haya  acontecimientos, personas y lugares que a primera vista se ven agradables y seductores, tenemos que saber discernir entre aquello que es edificante y lo que no.

Un ejemplo de ello es la música que se escucha y consume. Ésta no tiene distinción en cuanto a si es de Dios o no, lo que edifica o contamina es la letra que la acompaña. La música fue creada en los cielos por Dios, las notas no se distinguen por si son “cristianas” o “ateas”.

Los espinos crecerán alrededor nuestro si nosotros lo permitimos. Habrá gente que nos rodeará y nos apretará a nosotros y a nuestra semilla. Lacerarán nuestra vida sin que nosotros nos demos cuenta en un principio. Estos debe evitarse, no por cuidar el testimonio, sino por cuidar nuestra vida.

Semillas en buena tierra

 

Mateo 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Discernir sobre gente que no edifica ni aporta nada, y gente que sí lo hace es el primer paso hacia la siembra en la buena tierra. Este discernimiento no significa que no se deba amar a todos, pero sí implica el saber distinguir hacia dónde se lanza la semilla.

Jesucristo se juntaba con pecadores, a sabiendas de que eran personas a las que se podía edificar y reformar. Entonces, su semilla nunca se perdió.

En esta vida de tiempo contado hay que aprender a lanzar palabras de bendición hacia las personas, distinguir a las personas con las que hay que juntarse, aprovechar el tiempo de manera efectiva, y sobre todo, a decidir de manera correcta.

Lo que más se toma en la vida son decisiones, y éstas son las semillas de las semillas, los antecedentes de los hechos y los frutos. Hay que saber aprovechar, mediante estas decisiones, el tiempo y las semillas que tenemos a nuestra disposición.

This slideshow requires JavaScript.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s