> Pastor Armando Coria

Nació el 30 de Mayo de 1964 en la delegación Cuauhtémoc del Distrito Federal, es el cuarto de seis hermanos. Hijo de Luis Coria y Clementina Mora. A los 11 años sufre la pérdida de su padre, pues fallece de cirrosis.

La falta de economía no le permite continuar con sus estudios, de esta manera comienza a participar en el aporte económico para sostener a su familia. A pesar de que su entorno estaba lleno de carencias, él nunca se conformaba con lo que tenía, sabía que un día su nivel de vida mejoraría. A los 15 años, conoce a la que sería su esposa, Araceli Arriaga, siendo ella de igual manera, comerciante. Juntos se aventuran a emprender lo que sería el primero de muchos negocios.

Algo que él tiene muy presente, es que siempre le gustó rodearse de gente que hablara cosas positivas, de emprender, de innovar. Él fue un líder nato, ya que siempre era la cabeza de cada sociedad mercantil que conformaba; era el que cerraba negocios, el que organizaba la logística de compra-venta de mercancías. Sin saber lo que le esperaba en un futuro, recuerda que siempre le gusto hablar de Dios, a pesar de todo lo que vivía.

En 1988 se asocia con sus hermanos y crean una empresa, de nombre Corias S.A. de C.V. y se dedican a la venta de ropa de la marca Furor; es elegido como director general de esta empresa y durante cuatro años aproximadamente levantan este negocio, siendo todo un éxito. A la par realiza su marca propia de pantalones y chamarras (Corias). Sin embargo, la empresa quiebra después de un fraude.

En ese tiempo, Armando asistía a un grupo de autoayuda, y fue ahí, donde por primera vez escucho hablar de un personaje bíblico llamado José el soñador. Pudo identificarse de manera inmediata con la historia de este personaje que había vivido un problema similar a lo que él estaba viviendo. Quedó tan impactado con esta historia que pidió saber más de lo que había escuchado. A partir de ese momento decide conocer a Dios, adquiere identidad y deja todas las adicciones que adquirió desde la niñez.

En 1995 llega a Cancún después de haber saldado la deuda que había adquirido al quebrar su empresa.

Al ver que sus vecinos tenían problemas de violencia familiar, alcoholismo, drogadicción sintió la necesidad de compartir lo que estaba experimentado con Dios; y es así como comienza a relacionarse con sus ellos. Les compartió su experiencia del pasado y la solución a sus vidas, “se puede cambiar sólo a través de Dios”. Al principio eran pláticas de horas en las escaleras, pero después se convirtieron en cenas y reuniones en casa de él, y cuando menos se dio cuenta, tenía a un grupo de personas que estaban deseosas de un cambio en sus vidas. El Pastor recuerda que no tenía la intención de serlo, él vino con la firme intención de establecer su nueva empresa, una boutique de ropa Furor que se ubicó en el mercado 28.

Junto con su esposa, trabajaron muy fuerte y la tienda adquirió prestigió; pero sus prioridades empezaron a cambiar, y después de haber llegado como comerciantes con deseos de abrir varias sucursales en el estado, su deseo se enfocó en las necesidades de la gente, el deseo de presentarles a un Dios que nos ofrece un estilo de vida diferente, y esto se convirtió en una pasión para ambos.

Armando decidió a capacitarse mucho más. La gente que llegaba a reunirse a su casa, comenzó a aumentar, así que tuvieron que rentar un local para formalizar su lugar de reunión, la gente ya lo veía como su Pastor y fue así como empezó a pastorear una iglesia.

Durante el tiempo que lleva pastoreando ha impactado la ciudad, se ha arriesgado a realizar grandes cosas, actividades masivas, ha influenciado en las vidas de grandes y chicos, ha llegado a donde muchos no han podido o no han querido, como: la radio, televisión, periódicos, etc. Ha impactado la vida de varios políticos, tanto, que le han llegado a solicitar de su asesoría. Es un hombre apasionado por Dios.

Un hombre visionario que halló su propósito, un hombre con metas y con objetivos, íntegro y sencillo, humilde y generoso, alegre y nada religioso. Es una persona que cree en la gente y los motiva e impulsa a lograr su propósito a través de Dios. No todo ha sido color de rosa, es un ser humano, pero ahora, lo que llega a sucederle, lo enfrenta y soluciona de una manera muy diferente.

El 11 de Febrero del año 2011, sufrió la pérdida de su esposa, la pastora Araceli Arriaga, a quien muchos recuerdan por su gran entrega a Dios y a la gente. Actualmente el Pastor Coria y sus dos hijos, Stephanie y Armando, están al frente de esta congregación Tierra Nueva, fundada el 4 de marzo del 2001.

El deseo del Pastor Coria es que las personas puedan conocer y experimentar a Dios, no a una religión, sino al que ofrece un estilo de vida muy diferente; que descubran el propósito por el cual están en esta tierra, que saquen todo el potencial que se les ha entregado y que muchas veces por las circunstancias que han vivido, no lo han podido explotar; que hallen esa identidad en Dios, el liderazgo que Dios ha puesto en cada uno de ellos, que luchen por sus sueños, que dejen a un lado la mediocridad, que sean personas de excelencia, que los problemas los enfrenten sabia y responsablemente.